Fernando Valerio Holguín
Fragmentos
![]() |
| Fernando Valerio Holguín |
|
Amantes Hay un Tiempo que apenas nos pertenece un Tiempo que habitamos en la fuga contra el graznido del cuervo y su ala triste un Tiempo que nos define en el reverso de la sospecha y de la fiesta innombrable este Tiempo nuestro se piensa a sí mismo y nos consume como un fuego, en la espera vertiginosa en arreboles de encuentros y desafíos donde la palabra importa menos que la mirada en la carne que se sabe amada no esperemos a que nos tiendan una celada contra el alto muro de la noche enemiga y entonces sea demasiado tarde no dejemos que las máscaras nos impidan alcanzar la montaña y su amplio cielo no permitamos que nos arrebaten este Tiempo hecho de agua cotidiana y ternura que plagiamos en la prisa porque este Tiempo huye con nosotros hacia la carne hacia el vértigo en la fuga hacia un torrente de sangre en las sienes para que al fin pueda ser nuestra la dicha de sabernos en la eternidad de un instante |
|
...en la noche de Legbá suelta los perros del deseo. Tomás Hernández Franco ya se acerca la jauría desaforada ya se acerca es Dambahalá Oueddó que ha soltado los Perros del Deseo los perros arrecian sus ladridos en semitonos disparejos (siento tu carne tibia y salobre, el vello luminoso en mi lengua, el sabor a mar y almejas y cielo del Caribe) un perrazo amarillo aúlla y otro gruñe y me miran desde el fondo de la noche con sus ojos de cristal azogado (mi boca devora tu cuerpo, que se abandona al grito y al espasmo) deja que arrastren mi carne con su baba copiosa, Oh Dambahlá Oueddó para poder escapar de la muerte que ha venido a esperarme (mis ojos de cristal azogado buscan tu carne salobre) la noche huele a sangre y el deseo es una jauría desaforada. |
|
Grito En la noche vertical de tu sueño, un grito parecido al mío -y no es mío- atraviesa el mar incesante, sangran las piedras calcinadas, la luna de Sans Soucí se repite como un verso suspendida la palabra en el grito de tu noche inaudita, estalla la visión fugaz de las sombras que no regresarán al amanecer y en una distracción de Dios tus manos tampoco podrán detener el viento verde devastando la ciudad anclada en tus ojos, no podrán detener los pájaros atravesando tu insomnio como un grito en la noche vertical de lunas y espejos danzarán las sombras su danza fatal y entonces no me reconoceré a mí mismo, verde y famélico, metafísico, desgastado como las piedras en la playa en la noche vertical, un grito parecido al tuyo -y es mío- caerá en el estruendo del mar como una proa que no cesa, suspendidas las horas grito luna ola espejo, son tuyas estas manos calcinadas tan parecidas a las mías, son tuyas estas manos que sangran alquitrán en la piedra suspendido mi grito en plomada sobre tu noche de ola luna espejo, las sombras jamás regresarán a tu verde ciudad de cal y canto, la ría del puerto te habrá robado para siempre la palabra |



